El Niño ya está aquí: ¿qué podría significar para el clima de la Reserva Karen Mogensen?
La NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos) ha declarado oficialmente el inicio de un nuevo episodio de El Niño en el Pacífico tropical. Según los pronósticos climáticos más recientes, se espera que el fenómeno se fortalezca en los próximos meses y podría alcanzar una intensidad fuerte entre finales de 2026 y principios de 2027.
Para comprender qué efectos podría tener sobre el clima de la Reserva Karen Mogensen y de la Península de Nicoya, actualmente se están realizando análisis estadísticos que comparan las precipitaciones mensuales de nuestra zona con el Índice de Oscilación del Sur (SOI), uno de los principales indicadores del ENSO (El Niño-Oscilación del Sur).
Los primeros análisis, realizados utilizando datos mensuales de precipitación ERA5 y más de 70 años de registros del SOI, muestran una señal clara y coherente con lo que se conoce de la climatología de Centroamérica.
Los resultados preliminares indican que durante los episodios de El Niño las precipitaciones tienden a disminuir significativamente en comparación con lo normal, mientras que durante los episodios de La Niña suelen ser superiores al promedio.

En particular:
- los meses asociados con El Niño presentan precipitaciones inferiores a lo normal;
- los meses asociados con La Niña son generalmente más lluviosos;
- la señal es especialmente evidente durante la estación lluviosa, cuando la diferencia entre ambas fases del ENSO se vuelve muy marcada.
El análisis muestra que, durante la temporada de lluvias, las precipitaciones en episodios de La Niña son en promedio aproximadamente un 35–40% superiores a las registradas durante episodios de El Niño. En otras palabras, el ENSO representa uno de los principales factores que modulan la intensidad de la estación húmeda en nuestra región.
Si el actual episodio de El Niño continúa fortaleciéndose como prevé la NOAA, en los próximos meses podríamos observar una temporada de lluvias menos intensa que el promedio climatológico. Esto no significa necesariamente ausencia de lluvias ni imposibilidad de eventos extremos, sino una mayor probabilidad de acumulados totales inferiores a lo normal y de períodos secos más frecuentes.
Por el contrario, durante los episodios de La Niña, la Reserva Karen Mogensen tiende a beneficiarse de una temporada de lluvias más abundante y regular, con precipitaciones generalmente superiores al promedio.
Los análisis continuarán en los próximos meses, utilizando también las observaciones de la estación meteoclimática Karen Mogensen, con el objetivo de comprender cada vez mejor la relación entre el ENSO y el clima local de la reserva.
Monitorear estos fenómenos es especialmente importante en un contexto de cambio climático, ya que permite mejorar los pronósticos estacionales y comprender mejor las variaciones climáticas que influyen en los ecosistemas de la Península de Nicoya.


